La audición a ciegas de Mennel Ibtissem en The Voice Francia en 2018 conquistó de inmediato a millones de espectadores. Su interpretación de “Hallelujah”, de Leonard Cohen, destacó por su profundidad emocional y por la combinación inusual de idiomas. Comenzó en inglés y luego pasó a una traducción al árabe, añadiendo una suavidad espiritual a la canción y captando de inmediato la atención de los jueces.
Los cuatro jueces giraron sus sillas para ella, mostrando unánime admiración. El público estalló en aplausos cuando Mennel eligió a Mika como su coach. En cuestión de horas, su audición se difundió rápidamente en Internet. Los espectadores elogiaron su voz, su presencia tranquila y el puente cultural que creó al unir ambos idiomas. Parecía que un camino prometedor en el programa apenas comenzaba.
Sin embargo, la emoción cambió de rumbo cuando resurgieron antiguas publicaciones suyas de redes sociales de 2016. En una de ellas, escrita tras el trágico atentado de Niza, cuestionaba la versión oficial y sugería que el gobierno podría estar involucrado. Muchos consideraron ofensivas esas palabras hacia las víctimas y las interpretaron como una inclinación hacia teorías conspirativas.
La reacción pública se intensificó y la presión sobre TF1 para retirarla de la competencia aumentó. Mennel grabó un video de disculpa, diciendo que sus comentarios fueron sacados de contexto y que nunca tuvo la intención de herir a nadie. Pero, a pesar de su disculpa, las críticas no cesaron y el ruido en torno a la situación eclipsó por completo su éxito en el escenario.
Al final, Mennel tomó la difícil decisión de abandonar voluntariamente el programa. Explicó que el ambiente se había vuelto demasiado pesado y que alejarse era la mejor opción para todos los involucrados. Su historia sigue siendo un recordatorio impactante de lo rápido que un momento prometedor puede convertirse en una experiencia desafiante y dolorosa.


